COACHING EMPRESARIAL Y ORGANIZACIONAL.
El Coaching Empresarial es una disciplina a la que recurren habitualmente las instituciones para motivar a los trabajadores e impulsarlos en su actividad , sacando el mejor partido de sus habilidades y facilitando que se sientan más vinculados con los objetivos de la institución en la que desarrollan su empleo.
Preguntas que quiza te suenen
¿Qué es lo que no me permite avanzar?
¿Cómo puedo manejar situaciones conflictivas, de urgencia, de adaptación a nuevas dinámicas…?
¿Cómo he de actuar ante las objeciones que presenta el mercado, mis superiores, equipos con los que trabajo?
¿Cómo he de vencer el temor a equivocarme?
¿Desde qué punto me tengo que alinear con la estrategia de mi empresa y comunicar mis inquietudes?
¿En qué áreas soy altamente eficaz y en cuáles lo podría llegar a ser?
¿Cuál es mi estilo de liderazgo personal y cómo podría llegar a ser consiguiendo elevar mi potencial y avanzando en áreas de mejora?
¿Cuál es la mejor decisión acerca de un asunto y qué puntos debo tener en cuenta?…
Son algunos de los puntos donde el Coaching favorece la comprensión, el orden, la prioridad y la estructura para un avance continuo, en progresión, integrándolo de manera individual y fácilmente constatable.

Business conference
Tanto si es puntualmente mediante conferencias o charlas motivacionales, como si se trata de procesos incluidos en las instituciones, tanto si aplica a ciertos segmentos de la gerencia o si incluyen asimismo a los equipos de trabajo, el Coaching pretende, por un lado, despertar en el individuo la conciencia de sus “dones”, de aquellas habilidades propias, no solo las que tienen que ver con su desempeño diario, sino aquellas actitudes y manifestaciones positivas que son propias de él y de las que puede hacer uso en su actividad laboral. Y por otro lado tomar conciencia de aquellas áreas de mejora, en las que residen frecuentemente creencias erróneas que llevan a la limitación, para así poder transformarlas en actitudes impulsoras y acciones basadas en el cambio y sostenibles en el tiempo.

Sin embargo cualquier mensaje positivo pierde peso si esas palancas de impulsión primarias, que tienen que ver mucho con los vínculos emocionales de cada uno, se pierden día a día en el transcurso de las dificultades y las dinámicas de la propia organización.
El Coaching tiene un sentido absoluto cuando esas reflexiones y las acciones de cambio que conllevan se hacen sostenibles en el tiempo, aprovechando las habilidades y actitudes de cada uno de los miembros que interactúan en ella, redirigiendo y aplicando el esfuerzo correcto en las áreas de mejora y focalizándose hacia un objetivo común.
Para ello es importante que todos los estamentos empresariales se alineen en la misma directriz, la de inclusión, cooperación y avance de manera que forme parte de la Estrategia Empresarial.
Este término, que recoge tanto la misión, la visión, como los valores en los que se apoya la empresa, define la institución en su conjunto. Son los pilares básicos que le imprimen el sello único con el que se hacen visibles hacia afuera.

Senior Business man giving presentation to group of colleagues
Habitualmente se selecciona a los individuos que optan a un puesto de trabajo en función de si presentan ciertas aptitudes y habilidades en relación al cargo que han de ocupar. Se les comunican valores comunes en muchas empresas como políticas de respeto al medio ambiente, de conciliación laboral, controles de calidad, colaboraciones…
Pero hay un punto importante a considerar y que conduce a las empresas al éxito sumando la vía emocional, logrando el compromiso mutuo. Este punto solo se consigue cuando se le indica al trabajador lo que se espera de él, no de lo que es capaz de desarrollar en las tareas delegadas, sino el compromiso que como individuo total está dispuesto a asumir con la empresa en la que trabaja o trabajará si es que opta desde fuera.

No se trata de lo que va a hacer, sino también como lo va a realizar…
Que le pedimos de él o ella…integridad, honestidad, cooperación, transparencia, escucha, libertad para exponer sus dudas, inquietudes, ideas….
En ese acuerdo mutuo el individuo sabe a qué se dirige y a lo que se tiene que adaptar, para poder elegir libremente si quiere pertenecer a la organización.
Se trata de conseguir empleados incluídos totalmente en la estructura, cómodos con lo que hacen y con ellos mismos al hacerlo, comprometidos, no mercenarios.
Esos valores auténticos , propios, definidos , deberían ser construidos dentro de un clima de cooperación, respeto mutuo y focalización hacia objetivos comunes.
Esto aplica a toda la estructura empresarial, desde los más altos niveles de gerencia hasta las cadenas más operativas…la inclusión de miembros altamente comprometidos, respetados en lo que son y hacen, la escucha activa y acciones de mejora derivadas del intercambio de impresiones a todos los niveles, la circulación fluida de información, la cooperación, fomentar una actitud positiva hacia los otros y las diferentes cadenas de mando hacen que las empresas se hagan exitosas y sostenibles en el tiempo. Aseguran la supervivencia, la reorganización y la adaptación a cambios que frecuentemente se dan en las empresas, y del mismo modo enfrentar con eficacia los obstáculos del mercado al que se dirigen.
Estos valores individuales deben ser definidos y replicados hasta las escalas más básicas, no son cambiantes, y hacen de los líderes de equipo los primeros referentes válidos del sistema al que pertenecen. Son guías firmes, sustentadas en el esfuerzo común, premiadas en el día a día con la actitud de los referentes, impulsores y propiciadores de cambios positivos y de desarrollo…
Dentro del campo del Coaching Empresarial My luxe Point procura apoyo tanto en la definición de esos valores, procesos de Coaching Ejecutivo dirigido a líderes de equipo y a estamentos de dirección. Procesos individuales o grupales, incluyendo equipos si es necesario, orientando hacia actitudes y acciones positivas, y de desarrollo tomando conciencia previa de los puntos de conflicto, y cómo se deben enfrentar, reorientando hacia pautas de gestión emocional que impulsen las habilidades de cada uno en pos de objetivos comunes.
El éxito de los líderes es el éxito nacido del desarrollo de sus equipos. Saber detectar esos puntos de conflicto de una manera objetiva, las habilidades y puntos fuertes de sus miembros, impulsarlos en áreas de mejora sin hacerlos sentir menos aptos, sino haciéndolo conscientes de sus puntos fuertes e impulsándolos a desarrollarse en otras zonas en los que se sienten más vulnerables, delegando con responsabilidad y observación, redirigiendo sin juicio negativo, fomentando el diálogo abierto y el trabajo conjunto.
Es cierto que el mercado se mueve en un sentido y las empresas se han de adaptar a él. A pesar de la existencia de factores que no se pueden controlar, lo que si se puede hacer es crear equipos comprometidos con los resultados, en la manera de hacer, sostenibles y fuertes a pesar de las dificultades, en los que su actividad laboral forma parte de sus vidas y les suma, no les resta.
La actividad laboral debe ser parte de lo que somos y hacemos, de manera adaptada, cómoda, permitiendo nuestra realización personal, y proporcionando buenos momentos, porque nos pone a prueba, nos reta, pero sabemos que somos capaces de intentarlo y de conseguirlo. El reto sano hacia uno mismo es el que cada uno se plantee, es voluntario, pero lo que es indiscutible es que nos hace crecer.
Es de ese modo que las empresas no solo integran miembros en su estructura, sino que proporcionan ese medio de cultivo personal, auténtico, que los hace sentir incluidos, comprometidos y facilitan su desarrollo como individuos.
Se trata de no ver amenazas, sino oportunidades.
De no tratar de obtener reconocimiento porque lo tienes desde el inicio.
De sentirte apoyado en las dudas, escuchado las propuestas posibles que conduzcan al crecimiento colectivo…
De proporcionar respaldo y motivación para que otros lo puedan lograr…
Se trata de medir continuamente tu compromiso hacia tu empresa, el reto que te planteas para crecer con ella…